jueves, 20 de mayo de 2010

UPyD pide a Marruecos se ocupe de sus problemas



La diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) Rosa Díez, ha pedido al Gobierno que llame a consultas al embajador español en Marruecos, Luis Planas, tras la petición realizada por el primer ministro marroquí Abbas El Fassi, para "acabar" con la ocupación de Ceuta y Melilla. En un comunicado, ha considerado que un Gobierno "que se respeta a sí mismo y hace respetar a su país" hubiera llamado a consultas al embajador tras esas manifestaciones. Rosa Díez ha lamentado que el Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero, mire "para otro lado, como si el tema no fuera con ellos".


La noticia en el "ABC"


La noticia en el "Norte de Castilla"

domingo, 16 de mayo de 2010

UPyD obtendría el 4,2% de los votos

El plan de ajuste presentado por el presidente del Gobierno ha cambiado el mapa político: la diferencia entre socialistas y populares se dispara hasta doce puntos. El Partido Socialista desciende a poco más del treinta y dos por ciento y el Partido Popular sube por encima del cuarenta y cuatro por ciento. También consiguen más respaldo Izquierda Unida -que llega al siete- el partido de Rosa Díez, UPYD -con más del cuatro- y los nacionalistas catalanes, que obtienen el tres con cinco. Nacionalistas vascos, independentistas catalanes y nacionalistas gallegos mantienen su porcentaje.


Barómetro de Urgencia de TNS Demoscopia para Antena 3


miércoles, 12 de mayo de 2010

Nuevo libro: El Coste del Estado Autonómico

La Fundación Progreso y Democracia presenta con este libro un informe sobre los costes excesivos e innecesarios del Estado Autonómico elaborado por el Grupo de Administración Pública de UPyD. Parece que vendrán a Málaga para presentarlo en breve y en cuanto lo comuniquen en el partido de forma oficial os informaremos.



 Con él, como dicen sus autores, no se pretende cuestionar la existencia del Estado Autonómico, ni la necesidad de contar con administraciones públicas profesionales; lo que se quiere es mostrar si las administraciones autonómicas responden a los principios de eficacia y de eficiencia y si cumplen, pues, de la mejor manera posible su objetivo de prestar servicios públicos de calidad a los ciudadanos sin derrochar el dinero público.

En este estudio se muestra la existencia de duplicidades, redundancias y excesos de gasto de las tres Administraciones que interactúan en el territorio español, y se plantea la necesidad de evaluar de forma comparada a las Comunidades Autónomas ( y la Administración General del Estado), en términos de eficacia y eficiencia. Se rompe además con una tradición inveterada desde el nacimiento del Estado Autonómico, por la cual era la Administración General del Estado quien debía suprimir sus órganos periféricos, dejando vía libre a las Comunidades Autónomas.

Para saber si las administraciones públicas son eficaces y eficientes y si hay redundancias y duplicidades es necesario evaluar su funcionamiento. Esta es una de las grandes carencias de nuestro sistema ya que en treinta años de Estado Autonómico no hay prácticamente estudios que comparen el funcionamiento de las distintas administraciones autonómicas y de éstas con la Administración General del Estado. Dejación que no deja de ser sorprendente, ya que difícilmente se podrá saber si el Estado autonómico está haciéndolo bien y en qué, si no hay elementos de juicio para poder realizar una comparación. Con este estudio se trata de demostrar que es posible evaluar y comparar, aunque evidentemente, como señalan sus autores, no estamos más que ante un análisis inicial hecho con datos ya publicados, que deberá ser continuado por otros posteriores hechos por quienes deberían tener la obligación de hacerlos: el Gobierno o los partidos mayoritarios que tienen muchos más datos. Pero que no parecen interesados, quizás porque sepan que son ambos responsables de los desmanes que se están produciendo.

El libro se puede comprar a través de la web de la Fundación: http://www.fpyd.es/

martes, 11 de mayo de 2010

Carta de don Quijote de la Mancha a Sancho

Cuando esperaba oír nuevas de tus descuidos e impertinencias, Sancho amigo, las oí de tus discreciones, de que di por ello gracias particulares al cielo, el cual del estiércol sabe levantar los pobres, y de los tontos hacer discretos. Dícenme que gobiernas como si fueses hombre, y que eres hombre como si fueses bestia, según es la humildad con que te tratas; y quiero que adviertas, Sancho, que muchas veces conviene y es necesario, por la autoridad del oficio, ir contra la humildad del corazón; porque el buen adorno de la persona que está puesta en graves cargos ha de ser conforme a lo que ellos piden, y no a la medida de lo que su humilde condición le inclina. Vístete bien, que un palo compuesto no parece palo. No digo que traigas dijes ni galas, ni que siendo juez te vistas como soldado, sino que te adornes con el hábito que tu oficio requiere, con tal que sea limpio y bien compuesto.


Para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una, ser bien criado con todos, aunque esto ya otra vez te lo he dicho; y la otra, procurar la abundancia de los mantenimientos; que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que la hambre y la carestía.


No hagas muchas pragmáticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y, sobre todo, que se guarden y cumplan; que las pragmáticas que no se guardan, lo mismo es que si no lo fuesen; antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas, no tuvo valor para hacer que se guardasen; y las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen a ser como la viga, rey de las ranas: que al principio las espantó, y con el tiempo la menospreciaron y se subieron sobre ella.


Sé padre de las virtudes y padrastro de los vicios. No seas siempre riguroso, ni siempre blando, y escoge el medio entre estos dos estremos, que en esto está el punto de la discreción. Visita las cárceles, las carnicerías y las plazas, que la presencia del gobernador en lugares tales es de mucha importancia: consuela a los presos, que esperan la brevedad de su despacho; es coco a los carniceros, que por entonces igualan los pesos, y es espantajo a las placeras, por la misma razón. No te muestres, aunque por ventura lo seas -lo cual yo no creo-, codicioso, mujeriego ni glotón; porque, en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición.

Mira y remira, pasa y repasa los consejos y documentos que te di por escrito antes que de aquí partieses a tu gobierno, y verás como hallas en ellos, si los guardas, una ayuda de costa que te sobrelleve los trabajos y dificultades que a cada paso a los gobernadores se les ofrecen. Escribe a tus señores y muéstrateles agradecido, que la ingratitud es hija de la soberbia, y uno de los mayores pecados que se sabe, y la persona que es agradecida a los que bien le han hecho, da indicio que también lo será a Dios, que tantos bienes le hizo y de continuo le hace.


Don Miguel de Cervantes Saavedra.